Me esta dando un infarto, pense.
Me oprimia un dolor agudo en el pecho, no me dejaba casi respirar, me levanto de la cama como puedo, miro la hora...las 9:15, indudablemente me esta dando un patatus de otra manera nunca me podria despertar a esa hora en vacaciones, como pude llegue al baño y ahi me di cuenta mientras me lavaba los dientes... si sere nabo! me dolia el lado derecho del pecho y no el izquierdo y si, taba visto, mucho trabajo mental para esa hora.
La cuestion igual no era menor, tenia un dolor del lado derecho del pecho que apenas me dejaba mover la mano correspondiente a ese lado, "sin duda alguna me va a hacer juego con el desplazamiento del musculo de la pierna izquierda que tuve la semana pasada" dije para mis adentros tratando (en vano) de ser gracioso.
Estos dos hechos, ademas de ser lastimosamente ciertos, son cosas que le pueden pasar a una vieja en cualquier rincon de la ciudad, pero hoy, hoy me tocan a mi
Casualmente a todo esto, un amigo me llama ayer de noche, justo cuando todo esto me habia pasado, y me hizo dar cuenta que el dolor no solo domina mi vida, sino que tambien es el centro de todas mis conversaciones, no podia cambiarle de tema y mira que el trataba de desviarme hacia otros temas pero fue en vano...
A todo esto me preguntaran, y porque no vas al medico? En primer lugar porque soy del Casmu, y con todos los bardos que hay es mas facil que me haga un diagnostico la recepcionista que un medico calificado, ademas no me quiero cruzar con las odiosas viejas (los que me conocen saben bien mi fobia hacia las personas de edad) que van a atenderse dia por medio y te hablan de sus dolencias como si fueran heridas de guerra.
Yo creo que todo esto se soluciona con una sola cosa, con la muerte misma, y que todas las podredumbres que tengo se acabaran el ultimo de mis dias